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Home Cine, Teatro y Televisión La Cena del Bicentenario

La Cena del Bicentenario

En El Teatro La Capilla fuimos convidados a una cena peculiar, adaptación del libro de Héctor Zagal, adaptación y dirección Antón Araiza, producción ejecutiva Rodrigo González, asistente de producción y dirección Mónica Farfán, vestuario y escenografía Rising Art y edición musical Nicolás Mendoza, solo imagínense esta lista de invitados y algunos datos:

Los anfitriones Carlota Amalia interpretada por Alejandra Chacón o Aileen Hurtado, mujer que después que murió su marido enloqueció, podríamos decir la primera mujer gobernante de México ya que su esposo se la pasaba cazando mariposas y mariposos por igual.

Maximiliano de Habsburgo por José Ramón Berganza, emperador de México, desterrado diplomáticamente por su hermano, humanista, liberal, mismo que buscó hablar con Benito Juárez siendo engañado por los conservadores y como antes de comentó coleccionista de mariposas, frecuente visitante de los Jardines Borda en Morelos.

Y los invitados…

Emiliano Zapata por Fernando de Aragón, líder revolucionario, innovador social, luchador y líder moral que una buena parte de la revolución fue opositor a Francisco I. Madero después de haberlo apoyado, perteneciente a una clase media y cuya abuela también comisaria ejidal como el padre de éste, le causó problemas al régimen en turno, sin olvidar a su hermano siendo ambos bastante mujeriegos.

Benito Juárez interpretado por Cuautlí Jiménez, personaje controversial, iniciador del liberalismo mexicano que fue apoyado al final de su carrera por la Familia Escandón, promulgó las leyes de Reforma y para conseguir el apoyo militar de los Estados Unidos apoyó a Melchor Ocampo para firmar los Acuerdos Mcklain-Ocampo que hasta la fecha a pesar de no ser promulgados piensan los estadounidenses que tienen el derecho al Itsmo, además que durante que uno de sus periodos fue la mayor matanza de indígenas desde la Conquista Española.

Porfirio Díaz interpretado por Osvaldo Sánchez o Ivan Carbajal, personaje que merece más mérito en la historia mexicana, ya que no fue tan demonio y tuvo a uno de los mejores secretarios de Hacienda del cual después hablaremos, personaje que sólo tiene una calle en la Ciudad de México que solo siguió el ideario de Juárez y Melchor Ocampo, no por eso se le perdona lo hecho pero sin el cual probablemente no tendríamos ni electricidad, la red de telégrafos, varios importantes edificios, una red ferroviaria que fue eficiente y podría seguir siendo por supuesto a un costo social que pudo ser mucho menor, además del apoyo a la cultura eso sí elitista.

Agustín de Iturbide interpretado por Asaf Vargas, recientemente se presentó una obra por la Compañía Nacional de Teatro Obras de Gracia donde se revaloró a un personaje que como en esta época hizo lo que sintió correcto, pagando México un alto precio.

Miguel Hidalgo interpretado por Gerardo Nolasco o Aldo González, personaje no tan santo que según nuevas investigaciones no fue excomulgado, padre de varios hijos ya siendo sacerdote, amante del chocolate, visionario, actor, director e hijo de una familia de clase media cuyo padre español administraba una hacienda y junto con su hermano realizó muchas travesuras.

Al respecto se ha encontrado un documento de la Inquisición midiendo aproximadamente 40 por 33 centímetros en el que se lee “no se encontró motivo para su excomunión”, recibiendo antes de morir todos los rituales católicos al igual que Morelos.

Otros personajes que aparecieron interpretados por Ricardo Alonso Zúñiga fueron: Otilio Montaño profesor y mentor de Emiliano Zapata así como secretario y Raulito, personaje esencial para resolver este enredo.

Marcos Radosh o Gabriel Hernán interpretando a Santa Ana personaje igual de controversial y al mayordomo cuyo nombre no diremos ya que al final digamos que juega un papel central, podríamos decir que tiene nombre de filósofo griego y está relacionado con un partido político actual.

Yves Limantour secretario de hacienda durante el porfiriato y podríamos decir descubridor de Guillermo Khalo que viajó por todo el país para tomar imágenes para el centenario y padre de la humanista y artista, siendo ahora una marca registrada Frida Khalo.

Después de conocer a los invitados podríamos decir “elemental mi querido Morelos” ya que el cura Hidalgo a la manera de Sherlok Holmes y a falta del doctor Watson ponemos a Morelos resolverán un entuerto, ya que matan a uno de los personajes tratando de matar a otro y este personaje muerto todavía pide permiso para ponerse cómodo, ya que la obra es el teatro dentro del teatro, ya que están consientes que es teatro y este personaje con sus gestos y actitudes en cierta manera va conduciendo la obra.

Otra actuación destacada sin demeritar al resto es la de Carlota, sobre ella se está presentando otra obra en La Capilla misma que junto con el Padre Hidalgo van dando orden junto con el asesinado y las investigaciones de quién lo asesino y por qué, resultando que todos tienen motivos, mucho de ellos relacionado con algo que llegó a sonar del petróleo en la zona de Chiapas y Guatemala.

Aparece por ahí el Comandante Marcos, algunos agentes y tres meseros más, la relación con la actualidad va por todos lados, es decir desde la lucha contra en narco, la pobreza siempre presente, el vacío de poder y los gobernantes incapaces, el despilfarro señalado por Juárez y el proyecto que entre muerto y vivo sigue rondando del Itsmo de Tehuantepec y el euro, mismo que podría desaparecer según algunos especialistas ante la actual situación e Europa, le dan actualidad a este texto dramático que sin duda se seguirá actualizando al menos hasta la presente temporada que culmina el 28 de julio, siendo planteada originalmente en el Castillo de Chapultepec que por cierto si escuchan en el Alcázar del Castillo de Chapultepec están siendo redundantes, ya que alcazar es castillo en árabe, el término correcto sería a falta de un mejor término “la azotea” del Castillo.

Si quieren ver que la historia no cambia y que personajes históricos de distintas épocas, eran, son y seguirán siendo iguales, además de aprender hechos históricos reales según los investigadores sobre los distintos personajes, diviértanse ya que la risa nos hace olvidar los injustificados aumentos en los aumentos y combustibles que como dirían Juárez y Zapata “es para comprar champagne” o como diría Maximiliano en la obra para vestir ricamente a los meseros, ahora cada quien súmele lo que quiera ahí.